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De epidemias de sobrepeso y obesidad

El sobrepeso y la obesidad constituyen epidemias que aunque no tengan el impacto explosivo y mediático de la Gripe A, en las estadísticas se hacen notar: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 2.6 millones de personas mueren cada año debido a ellas.

Un individuo con sobrepeso es aquel que presenta un índice de masa corporal -el peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la altura en metros- mayor o igual a 25. La obesidad se diagnostica en cambio en aquellos cuyo índice es igual o mayor a 30.

No es un problema que se circunscriba sólo a los adultos. En todo el planeta se calcula que 42 millones de niños menores de cinco años tienen sobrepeso. Un niño con este problema tiene mayores chances futuras de convertirse en un adulto obeso y además de presentar enfermedades tales como diabetes y problemas cardiovasculares en edades más tempranas.

Las enfermedades cardiovasculares, como por ejemplo el infarto cardiaco, constituyen la principal causa de muerte en la actualidad. Alrededor de 17 millones de personas mueren cada año en el planeta debido a ellas. El panorama que se vislumbra para la epidemia de diabetes no es mucho más alentador. Se cree que en los próximos 10 años, de no mediar ninguna intervención, se incrementará en un 50% el número de muertos por dicha enfermedad.

¿A que se deben el sobrepeso y la obesidad? La respuesta parece ser sencilla. Según los expertos, existe un alto consumo de alimentos calóricos sin una adecuada actividad física, lo que en definitiva genera un disbalance de energía que se traduce en aumento de peso. La ingesta de alimentos con alto contenido de grasas y azúcar y el sedentarismo -ambas costumbres muy arraigadas en las población mundial- configuran entonces una peligrosa asociación.

No existen recetas mágicas para combatir el sobrepeso, y la OMS parece reflejarlo en sus recomendaciones. En forma previsible, sugieren limitar el consumo de alimentos ricos en grasas malas, azúcar y sal, además de treinta minutos diarios de actividad física moderada. Afirman que sin dudas el esfuerzo tendrá su recompensa.

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