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Las fiestas de fin de año y los accidentes por pirotecnia

Nuevamente como cada fin de año, las fiestas además de buenos deseos convocan a los fuegos de artificio. Es que desde tiempos inmemoriales forman parte de la postal navideña, incluso a pesar de reiteradas estadísticas que reflejan los accidentes vinculados a su empleo.

Si su vecino le pregunta cómo prevenir un accidente por pirotecnia, hágale un favor y dígale que la mejor forma es no usándola. En el año 2003 en los Estados Unidos, según estadísticas del Centro de Control de Enfermedades, cuatro personas murieron y otras 9,300 fueron atendidas en servicios de emergencia como resultado de lesiones causadas por fuegos artificiales. Los datos en otros países en los últimos años no han sido en absoluto más satisfactorios.

A veces a pesar de que las portadas de los periódicos se encargan de mostrar a los lesionados y la televisión los entrevista,  pareciera que el “a mí no me va a pasar” es moneda corriente. Es por eso que si su vecino aún decide experimentar con fuegos artificiales puede sugerirle al menos algunas recomendaciones.

Alrededor del 45 % de los lesionados en diversos países son niños de 14 años o menos. Desde hace ya tiempo, un estudio realizado en 1996, alertaba sobre que los niños tienen 11 veces mas chances de lesionarse que un adulto. Entonces un primer precepto que se debería respetar es que no existe ninguna pirotecnia segura para ellos y por ende no deberían manipularla. La pirotecnia es otra de las cosas prohibidas para menores.

Las lesiones vinculadas con los fuegos artificiales, primordialmente quemaduras, ocurren con mayor frecuencia en las manos y en los dedos (26%), en los ojos (21%), y en la cabeza y la cara (18%). Se deben fundamentalmente a manipulaciones indebidas tales como hacerlos explotar en botellas o cualquier recipiente que se encuentre a mano con la finalidad de amplificar su efecto, una falta de atención y poco respeto de una distancia prudente y el uso en espacios cerrados en contacto con productos inflamables. Alertar sobre estos peligros es vital, aunque también debería recomendarle a su vecino que no lleve petardos en el bolsillo. Sin dudas se lo va a agradecer.

Un aspecto no menor a tener en cuenta es el origen de los fuegos de artificio. Existe en la mayoría de los países un verdadero mercado negro con pirotecnia falsificada, que cada fin de año pone de moda la frase aquella que dice que lo barato sale caro. A pesar de la crisis global, recomiéndele a su amigo que adquiera sólo productos autorizados y fiscalizados por las autoridades competentes de cada país. Y por último, por favor no olvide de desearle una muy feliz navidad y un próspero año nuevo.

Imagen: Flickr

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